Аlexander Vladimirov (Traducción Ekaterina Solovieva)

Entre 1963 y 1991 en Alemania se desplegó el 56º Comando de Artillería de Campaña de EEUU (The 56th Artillery Command). Primero estuvo al cargo de los misiles nucleares Perishing IA y más tarde también de los Perishing II.

Debido al pacto del 7 de diciembre de 1987 entre EEUU y la Unión Soviética sobre la eliminación de fuerzas nucleares de rango intermedio (INF) que entró en vigor el 1 de junio de 1988, el 56º Comando de Artillería de Campaña de EEUU fue dado de baja y en septiembre de 1991 abandonó por completo Alemania.

Pero parece que la historia se repite. A Europa le espera un nuevo despliegue de sistemas de misiles americanos con base en tierra. Sólo que todavía no estarán equipados con misiles nucleares, sino convencionales. El periódico del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Stars and Stripes («Barras y Estrellas») publicó el 12 de agosto de 2021 un artículo titulado «Explosión del pasado: el mando de artillería de la Guerra Fría en Alemania, resurgido y reestructurado».

En octubre de 2021 en Mainz-Kastel, Alemania, se formará una brigada con unos 500 miembros. Al mando habrá un general de brigada y su armamento estará formado por sistemas de misiles con base en tierra. La brigada estará subordinada al reinstaurado 56º Comando de Artillería de Campaña de EEUU, que dirigirá el mayor general Stephen Maranian.

De esta manera, los planes estadounidenses de desplegarse con sus misiles de corta y larga distancia en el teatro de operaciones europeo van tomando forma adecuadamente. Lo que sucede es que las fuerzas terrestres de EEUU deben recibir para su armamento los sistemas de misiles correspondientes.

Lo que más preocupa es el Long-Range Hypersonic Weapon (LRHW), un misil con perspectiva de futuro. Cada vehículo blindado mecanizado contará con un contenedor para dos misiles con alcance de más de 2775 kilómetros.

El sistema de misiles LRHW consiste en un misil balístico de combustible sólido de media distancia con el “bloque militar” C-HGB (Common Hypersonic Glide Body), que tiene una velocidad de más de mach 5. El despliegue de la primera “batería” LRHW está planeado para año fiscal de 2023 (comienza el 1 de octubre de 2022 y termina el 30 de septiembre de 2023).

También podría unirse al teatro de operaciones europeo el sistema de misiles de crucero Tomahawk en su variante con base en tierra. Cabe destacar que este tipo de misil fue probado por primera vez el 18 de agosto de 2019 en un polígono en la isla de San Nicolás cerca la costa estadounidense (California).

Este misil autopropulsado fue lanzado con un lanzamisiles y alcanzó con precisión su objetivo a más de 500 kilómetros. A juzgar por grabaciones del despegue, como lanzamisiles autopropulsado se usó un lanzador vertical universal Mk 41 montado en un semirremolque, desde el cual se lanzó la variante LACM del Tomahawk.

El sistema de misiles de crucero Tomahawk con base en tierra forma parte del armamento del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos e “inicialmente” fue ideado como sistema costero de misiles antibuque. Aunque nada impide que en el futuro forme parte del Ejército de los Estados Unidos y que los Tomahawk se adapten para alcanzar objetivos en tierra. En función del tipo de misil, la distancia de vuelo podría ser de entre 1600 y 2500 kilómetros.

Hasta ahora hemos hablado sobre sistemas de misiles de medio alcance, es decir, aquellos que lleguen a objetivos a más de 1000 kilómetros de distancia (siguiendo la clasificación del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio). Pero en cuanto a los sistemas de misiles de corto alcance (entre 500 y 1000 kilómetros) cabe destacar al PrSM (Precision Strike Missile).

Se espera que en la primera etapa del desarrollo del sistema de misiles PrSM se alcance una distancia de 499 km. Después planean aumentarla hasta los 700 u 800 km. El ejército estadounidense espera que para año fiscal de 2023 el PrSM llegue a su etapa operativa inicial.

El misil podrá ser lanzado por lanzamisiles convencionales que ya forman parte del armamento. El M270A1 MLRS portará cuatro misiles PrSM y el M142 HIMARS, dos. De hecho, el uso de lanzamisiles convencionales facilita y acelera el proceso de desarrollo de los misiles PrSM, pues, además, estos lanzamisiles convencionales también son parte del armamento actual de aliados americanos, como Polonia.

La publicación en el periódico del Pentágono Stars and Stripes confirma que se ha tomado definitivamente la decisión de desplegar misiles americanos de corto y medio alcance con base en tierra en el teatro de operaciones europeo y es poco probable que se cancele. Lo que impide que este plan se lleve a cabo son temas tecnológicos relacionados con el desarrollo, adopción y suministro de estos sistemas de misiles al ejército estadounidense.

Si todo va como se planea, los primeros misiles en territorio europeo aparecerán ya entre el 1 de octubre de 2022 y el 30 de septiembre de 2023, es decir, dentro de uno o dos años. De esta forma, dentro de un par de años podemos esperar un drástico cambio en el clima político y militar del continente europeo.

No merece la pena esperar que medidas recíprocas por parte de Rusia hagan al establishment americano más sensato. Sólo la creación de una amenaza inmediata que cayese como un relámpago en el continente estadounidense podría provocar un efecto disuasorio. Rusia no debe dejar tranquilo al establishment estadounidense. Y para ello se debe poner en el punto de mira el despliegue en Europa de los misiles americanos de corto y medio alcance con base en tierra.

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