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MOSCÚ (Sputnik) — El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) corroboró la información del canal televisivo CNN sobre la participación de la CIA en una operación encubierta en Bielorrusia que tuvo lugar en julio de 2020, a pocos días de las elecciones presidenciales en ese país.

"Confirmamos esa información, es completamente veraz. Mostraron con total objetividad el papel de la CIA en la planificación y la realización de esa operación (...) fue una operación conjunta con el GUR [agencia de inteligencia militar] del Ministerio de Defensa de Ucrania y el SBU [Servicio de Seguridad de Ucrania]", dijo un portavoz del FSB a la prensa.

Más temprano, el canal norteamericano, citando sus fuentes, afirmó que Estados Unidos financió y colaboró con la operación compleja de los agentes ucranianos que buscaban capturar a 33 ciudadanos rusos.

Ucrania hizo pasar al grupo de rusos como un comando para desestabilizar Bielorrusia. Los hombres fueron detenidos al llegar a Bielorrusia. Las autoridades de Kiev pretendían que los bielorrusos deporten a los detenidos a Ucrania.

El portavoz del FSB subrayó que lo publicado por CNN ya hace un año había sido revelado por el periodista de investigación ruso Alexandr Kots con gran cantidad de evidencias en el periódico Komsomólskaya Pravda.

"Nuestros ciudadanos, de hecho, fueron llevados a Bielorrusia con engaños por parte del GUR y el SBU con la asistencia de la CIA estadounidense (...) Luego hubo una alerta falsa al Servicio de Seguridad de Bielorrusia de que esta gente había llegado para participar en los disturbios masivos de la oposición (...) Pero el engaño se descubrió, pese a las tentativas de los ucranianos, recordamos perfectamente la llamada telefónica de [presidente de Ucrania, Volodímir] Zelenski al presidente [bielorruso Alexandr] Lukashenko", consignó.

El funcionario catalogó los actos de los servicios secretos ucranianos como "terrorismo de Estado".

"Todos los hechos revelados hace un año y ahora confirmados por el canal CNN demuestran que Ucrania realizó terrorismo de Estado, una acusación del nivel de un tribunal penal internacional", dijo.

Según el portavoz, el objetivo de Estados Unidos en esa operación fue dañar las relaciones entre Rusia y Bielorrusia.

"Los estadounidenses operaban en aquel periodo dentro de sus intereses geopolíticos y buscaban la ruptura de las relaciones entre Rusia y Bielorrusia. La operación se planificó con ese objetivo y si hubiera resultado habría sido un duro golpe para nuestras relaciones", indicó.

En cuanto al papel de los ucranianos, recalcó, que solo fueron un instrumento ya que los estadounidenses respondían por la financiación y la parte técnica. "El GUR solo ejecutaba lo planificado", concluyó.

Desde el Kremlin subrayaron que los informes de la televisión estadounidense solo constatan las evidencias que ya se conocían.

"En aquel entonces dijimos que había evidencias de la implicación de los servicios secretos extranjeros (...) Lo publicado ahora es una prueba indirecta más que esas evidencias no estaban tan ocultas", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Los rusos detenidos fueron liberados a los pocos días al descubrirse el engaño. El caso estuvo a punto de dañar las relaciones entre Moscú y Minsk.

La investigación del periodista Kots reveló que los agentes ucranianos se hicieron pasar por empleados de la petrolera rusa Rosneft y afirmaban que buscaban vigilantes para las instalaciones petroleras de la compañía en el extranjero, en concreto en Siria y Venezuela. La inteligencia ucraniana falsificó firmas y usó correos electrónicos falsos para captar a sus víctimas.

Los “Cincos Ojos” van a ser nueve

Estados Unidos, líder de la red de intersección y espionaje de las comunicaciones internacionales ‎denominada “Cinco Ojos”, en referencia a los cinco países que la componen ‎‎–Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y el propio Estados Unidos– quiere incluir más ‎países en esa alianza del espionaje internacional anglosajón. ‎

A raíz de la firma de la Carta del Atlántico –en 1941–, Estados Unidos y el Reino Unido crearon un ‎sistema de intercepción de las comunicaciones de los países del Eje. Pero en 1946 perennizaron ‎esa red de espionaje con la firma del UKUSA Agreement. En 1948, incorporaron a Canadá y ‎en 1956 incorporaron también a Australia y Nueva Zelanda, completando así la actual red de ‎espionaje de las comunicaciones internacionales denominada «Five Eyes» o “Cinco Ojos”. ‎

Seguidamente empezaron a apoyarse también en un segundo círculo de países –Dinamarca, ‎Francia, Noruega y los Países Bajos– que no participan en condiciones de igualdad. Más tarde ‎establecieron un tercer círculo, con Alemania, Bélgica, España, Italia y Suecia, y ‎luego un cuarto círculo con participaciones menos frecuentes de Corea del Sur, Israel, Japón y ‎Singapur. ‎

Hoy en día, para poder interceptar y espiar todas las comunicaciones en Rusia y China, el Comité ‎de la Cámara de Representantes de Estados Unidos para las fuerzas armadas está proponiendo ‎elevar “el rango” de Alemania, Corea del Sur, la India y Japón. Los “Cinco Ojos” se convertirían ‎así en “Nueve Ojos”. ‎

La estructura de ese aparato de espionaje de las telecomunicaciones internacionales se conoce ‎a raíz de las revelaciones del especialista estadounidense Edward Snowden, quien hoy reside ‎en Rusia como refugiado político. ‎

Edward Snowden reveló que Estados Unidos utiliza los “Cinco Ojos” no sólo para espiar potencias ‎extranjeras sino también para espiar a sus propios ciudadanos. Snowden reveló en su momento la ‎existencia de 5 programas:‎

  • Prism, para la intercepción de las comunicaciones vía internet, con la complicidad de los ‎principales proveedores de acceso;‎
  • Tempora, para la intercepción de las comunicaciones que pasan por cables submarinos;‎
  • Muscular, para la vigilancia sobre las transferencias internacionales de bases de datos;‎
  • Stateroom, para la vigilancia sobre las comunicaciones locales desde embajadas y consulados, ‎lo cual viola la Convención de Viena sobre las relaciones y sedes diplomáticas;‎
  • XKeyscore, para la captación y tratamiento de datos globales. ‎

‎“Cinco Ojos” no es un sistema de espionaje de carácter nacional sino de envergadura ‎supranacional ya que no obedece las leyes ni las constituciones de los cinco países miembros. ‎Aunque todo el mundo cree lo contrario, los ciudadanos de los países miembros de los ‎‎“Cinco Ojos” son actualmente los pueblos más vigilados del mundo, mucho más que las ‎poblaciones de Rusia y China.‎

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