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Guilherme Wilbert

El medio ambiente es una de las piezas claves para el desarrollo de cualquier nación, siendo la llamada “economía verde” protagonista en los últimos años. Y si bien este discurso es cada vez más enardecido por sus entusiastas dentro de las ONG (que por lo general no gozan del prestigio público que tenían hace unos años), se sigue viendo la falta de una gestión con protección ambiental.

Países de Europa como Portugal, Francia e Italia literalmente están sintiendo el calor de este verano europeo, con el río más grande del tercer país casi seco. Los residentes de Grecia y el Reino Unido se enfrentan a incendios que llegan a las zonas residenciales.

La CNN brasileña informa que: “El Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales puso a 19 países europeos en alertas de “peligro extremo” por incendios forestales el miércoles, en un tramo que se extiende desde Portugal y España en el suroeste, hasta Albania y Turquía en el sureste.”

A algunos analistas del establishment climático les gusta impulsar el discurso del Calentamiento Global como una de las causas de eventos como incendios forestales y grandes olas de calor que no se sintieron hace años, pero suelen pecar en sus razonamientos porque descartan elementos simples que explican lo que está sucediendo sin el alarmismo del Calentamiento Global.

Sucede que los incendios forestales en Europa ahora se están dando porque el verano europeo ocurre precisamente en la época más seca del continente, lo que permite que aparezcan grandes incendios en algunos países. Y es curioso notar cómo algunos (de los pocos) bosques en Europa que están en llamas no están siendo considerados por los globalistas, como hemos visto con la Amazonía brasileña.

Todos los eventos que estamos viendo ahora en Europa están siendo tratados de una manera muy diferente a cuando los medios quieren hablar de la Amazonía brasileña (dependiendo de quién esté en el gobierno), por ejemplo.

Jair Bolsonaro, el actual presidente de Brasil, una persona que aparece ocasionalmente en mis textos, se ha convertido en persona non grata para algunos entusiastas de WWF y otras organizaciones porque trató de flexibilizar durante su gobierno para que los mineros usen tierras brasileñas para la minería. lo que provoca un embrollo político-judicial en algunas zonas por ser de demarcación indígena.

Mientras que Lula, el expresidente del país que actualmente intenta volver al cargo, fue visto como un “amigo” de la economía verde solo porque su discurso encajaba con el establecimiento mediático de su época.

Y esto hace que argumentos como la mencionada “internacionalización” comiencen a surgir en el aire, como se vio cuando Macron dijo abiertamente que “la Amazonía no es solo brasileña”, y algunos analistas más comprometidos explicaron que Macron se refería a la Amazonía región de la Guayana Francesa, en la frontera con Brasil, que también lleva el bioma.

Pero sería demasiado ingenuo creer esta explicación a estas alturas del campeonato.

Vale la pena señalar que la Amazonía brasileña es una selva húmeda, que no permite, incluso en las épocas más secas del territorio brasileño, quemas en gran escala. Lo que sí ocurre en la Amazonía son quemas que suelen ser delictivas o provocadas por ciudadanos de la región en un intento de despejar sus tierras, ya sea para la cría de animales, la siembra de algo o similar. Y estas quemas no son vistas como criminales porque son parte de una especie de “tradición” para quienes aplican la táctica.

Y también el argumento a ser usado sobre la “deforestación” de la Amazonía suele llevar números tristes, que no siempre salen de los institutos brasileños, vale señalar, pero tampoco como dicen, ya que mucho es hecho por el Gobierno Brasileño hasta hoy para preservar el bosque, que solo dentro del estado de Amazonas en el país, tiene el tamaño de Mongolia (en una medida territorial casi perfecta).

La llamada “Amazonía Legal”, término acuñado en la Ley Federal Brasileña (Ley Federal 1.806/1953), es una región dentro del estado brasileño donde se ubican las entidades de la federación brasileña portadoras del bioma.

A nivel de comparación territorial, englobaría países enteros como los ya mencionados Mongolia, Nepal, Tayikistán, Angola, Venezuela, Italia, Nueva Zelanda, Laos y la Guayana Inglesa.

Para que puedas entender la magnitud de la Amazonía.

Lo único es que, aunque los males que dicen estaban pasando en la Amazonía, no tienen derecho ni a plantearse la idea de “internacionalizar” la Amazonía. Esto daña la soberanía brasileña.

Cómo le dolería al europeo si ocurriera lo contrario.

La táctica de divide y vencerás del Imperio del Norte se conoce desde hace mucho tiempo y se ven varias formas de provocar un embrollo étnico regional en Brasil (porque allí viven indígenas) y los brasileños comunes. En lo que luego, de tener éxito, podría convertirse en un país dentro de la Amazonía administrada internacionalmente, reduciendo el territorio brasileño en un 60%.

Para el anacronismo: lo hicieron en Sudán (con las debidas proporciones), teniendo hoy el país regiones separatistas al sur de su territorio tras una serie de guerras civiles interétnicas y religiosas.

Entonces los medios de comunicación, que tienen la posibilidad de informar directamente a la gente de lo que está pasando, terminan ocultando algunos hechos e impulsando lo que les conviene.

Como en el paralelo trazado con los incendios en Europa y en la Amazonía, donde en el caso de la Amazonía, siendo tratados los argumentos ya conocidos de una manera mucho más delicada y con una mirada imperial (colonial) que en el caso de Europa, que no tiene una superficie forestal muy grande, además de estar perdiendo lo poco que tiene por quemar.

En el caso brasileño, siempre se ve como una incapacidad de administración y destrucción y la solución sería dejar que los extranjeros se apoderen de esta región (según ellos). Mientras que con Europa, que también sufre básicamente los mismos problemas alegados en la Amazonía (incluida la deforestación con áreas forestales europeas prácticamente desapareciendo), no se considera entregar la administración de sus tierras a extranjeros.

Por el contrario, los europeos afirman que pueden y utilizarán sus tierras como deseen, el ejemplo más práctico que se me ocurre es el de Alemania recientemente, que destruyó por completo una región forestal de 12 mil años de antigüedad para la extracción de carbón vegetal.

Y, sin olvidar que nunca se ha hablado de convertir regiones boscosas o inhóspitas (con una gran variedad de fauna y flora) en regiones internacionales o países de Europa: en 1918, un asesor presidencial de Woodrow Wilson, expresidente estadounidense, dijo abiertamente que en lugar de la gran Rusia podrían surgir otros cinco países: uno en Siberia (precisamente la región inhóspita y boscosa de Rusia) y otros cuatro en la parte europea. Cosa que evidentemente no ocurrió. Y nunca lo hará.

Así como no sucederá en la Amazonía. Y como no ocurrirá en los bosques (que aún existen) de Europa.

Cada país es también soberano para dictar sus políticas ambientales, respetando los tratados y convenios correspondientes, pero siempre preservando el interés nacional aliado al movimiento de economía verde, hasta ahora beneficioso para todos.

Una compañía de reforestación de alta tecnología admite estar detrás de un incendio forestal en España

Land Life, empresa holandesa de alta tecnología que se encarga de ayudar a otras compañías a compensar sus emisiones de CO2 mediante la reforestación, provocó este lunes un incendio forestal en el municipio de Ateca, comunidad autónoma de Aragón, en España, azotada últimamente por la extrema ola de calor.

En un comunicado emitido este jueves, Land Life informó que el fuego se originó durante los trabajos de una retroexcavadora utilizada por uno de sus contratistas para hacer hoyos como parte de preparativos para la plantación de árboles el próximo invierno. Pese a que el personal alertó a los servicios de emergencia, las llamas se extendieron rápidamente. "Estamos consternados ante las estimaciones actuales que cifran en más de 14.000 hectáreas los efectos de la catástrofe", señaló Francisco Purroy, director de Land Life en España.

Purroy subrayó que la empresa contratada tiene "una larga trayectoria en la zona" y gozaba de los "permisos pertinentes expedidos por las autoridades locales y regionales". Además, comunicó que Land Life lanzó una investigación para esclarecer las causas de lo ocurrido y "depurar responsabilidades".

Mientras, el alcalde del municipio de Bubierca, Antonio Borque, arremetió contra Land Life, indicando que los trabajos se realizaban en las horas centrales del día. "El Gobierno de Aragón, en vez de recomendar que cese la actividad tenía que haberlo prohibido, porque tiempo hay para repoblar estos cerros, donde sale fuego en cuanto echan el hierro a la piedra", señaló.

Al respecto, Purroy admitió la existencia de la recomendación de no llevar a cabo las labores, pero destacó que técnicamente no estaban prohibidos. Sin embargo, "por lo sucedido, está claro que no se tenía que estar trabajando a esa hora en ese lugar", apuntó.

Otro incidente similar hace un mes

No es la primera vez que Land Life está involucrada en este tipo de incidentes. El pasado 20 de junio, la misma empresa causó otro incendio en la zona que arrasó 20 hectáreas, cuando realizaba las mismas actividades.

El hecho de que la compañía siguiera trabajando provocó críticas por parte de la Asociación de Agentes para la Protección de la Naturaleza en Aragón (Aapna) que instó a prohibir cualquier actividad en el monte debido al alto riesgo de nuevos incendios y convertir la recomendación en una norma.

"La recomendación debería pasar a ser una norma, porque si no vemos que se queda en eso y luego tienes un incendio de gran envergadura con graves consecuencias [...] Si no se puede trabajar hasta que no pase la hora de calor, que no se trabaje", enfatizó Javier Escorza, presidente de la Aapna.

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